Era un pequeño joven, se llamaba Tally
todo el mundo se burlaba de él por que era muy inteligente, él
pequeño Tally no entendía por que todos se burlaban de él.
Un día fue a la escuela sin ninguna
preocupación fue a clases como siempre, hasta que llego el recreo,
el fue al patio trasero de la escuela para comer su almuerzo, un
joven muy malo se decía que había robado un supermercado, él
maleante había alcanzado a ver a Tally en el patio trasero él
maleante fue hacía el Pequeño Tally, el maleante le dijo a Tally:
Oye! Niño hazme la tarea o te haré
algo muy feo, tanto que te arrepentirás!
El niño le dijo al maleante:
No lo haré, que me harás? Ir a donde
la rectora y decirle que no te hice la tarea? Jaja!
El maleante le dijo al niño:
Es bueno reír, si no haces mi tarea
tendrás que alistar hielo, ah por cierto, soy Golh.
El pequeño Tally fue rápidamente a
preguntarle a su compañero, el pequeño compañero de Tally se
llamaba Baill, él pequeño Tally le pregunto quien era ese tal Golh,
muy asustado le dijo a Tally que el era un maleante, lo habían
metido 2 veces a un internado, Tally muy asustado le pregunto del
porqué lo habían metido 2 veces a un internado, Baill le dijo que
él había robado un supermercado, Baill le pregunto porqué le
pregunto eso a él, Tally muy asustado fue corriendo a su casa,
cuando llego estaba él maleante ahí en la casa la mamá de Tally le
dijo que ahí estaba su amigo.
Él pequeño Tally se fue rápidamente
a su habitación, se fue a su cama y se metió bajo sus cobijas, el
maleante abrió la puerta muy suave le quito las cobijas al niño y
le dijo que si al fin iba hacer su tarea, el pequeño Tally le dijo
que si, que lo iba hacer.
Paso un mes, él maleante ya había
cumplido sus 18 años, el pequeño Tally se puso muy contento por
que él maleante ya se iba a ir, ya no tenia que aguantarse todo los
abusos del maleante.
Pero el “Infierno” por así decirlo
no había terminado, él maleante le dijo al pequeño Tally que iba a
crear un negocio de alcohol y le dijo al niño que iba a trabajar
como mesero, le dijo que no le iba a pagar nada, si él se llegaba a
escapar lo iba a acabar, también le dijo que iba a vivir ahí en el
negocio de alcohol, mejor dicho “Un secuestro”.
Él duro 2 años, los padres del
pequeño Tally estaban muy preocupados.
Hasta que llego el día en que los
padres del pequeño Tally llegaron y le dijeron que por que se había
escapado, él pequeño niño muy triste y resignado no les respondió
nada, subió a su cuarto y cerro con llave, los padres del pequeño
Tally tocaron la puerta, y le dijo:
¡Tally! ¡Abre la puerta, por favor
hijo!
El niño decidió abrir la puerta, les
dio un fuerte abrazo, y él pequeño Tally llorando les dijo:
¡Los extrañe, son los mejores padres
del mundo!
El pequeño Tally les contó todo a sus
padres, sus padres demandaron al maleante Golh.
Pero nada de esto había acabado,
apenas había empezado.